domingo, 16 de noviembre de 2014

¿Quién soy?

¿Quién soy? ¿Que tipo de deportista soy? ¿Que tipo de atleta soy?

Me llamo Álvaro de la Cámara Manzanares / Valencia (ciudad del running), tal día como hoy hace 18 años nací, 16 de Noviembre de 1996, ese día aún no era consciente de lo importante que sería para mi el mundo del atletismo, y todo lo que me puede aportar este grandioso deporte como persona.

Como me hubiera gustado correr mi primer Maratón justo el día en el que cumplo 18 años la verdad, o haber participado por segundo año consecutivo a otro gran evento como es el Cross Internacional de Atapuerca, pero debido en gran parte a mi indecisión (entre otros), me he quedado sin regalarme uno de estos dos eventos por mi cumpleaños. Dos experiencias diferentes, pero con disfrute total en cualquiera de las dos garantizado.
Veremos que pasa en la temporada siguiente, ahora a disfrutar de lo mucho que queda de la aún presente y todas sus aventuras y experiencias que me aguarda.

Soy atleta de 400m.l en pista, pero mi tentación son las pruebas de resistencia, las carreras populares. El ambiente que te rodea, la sensación y sentimientos (que son muchos) que te transmite al competir en las carreras populares no tiene precio; verme rodeado en medio de una carrera con gente sufriendo, al igual que yo mismo, sufriendo juntos por una misma pasión, gente honrada, repletos de valor cada atleta que calza sus zapatillas y se pone a correr sea verano o invierno, ver el ambiente que te rodea una hora antes del pistoletazo de salida con todo un pueblo lleno de corredores o la entrada a meta con gente agotada compartiendo opiniones sobre la carrera, compartiendo una misma ilusión en un ambiente competitivo pero a la vez lleno de compañerismo... no tengo palabras para describirlo. Maravilloso este deporte. Espíritu por el deporte, como este ninguno.

Partiendo de 0, hace muchos años, con 6 años si no recuerdo mal, todo comenzó como cabría esperar dejándome llevar por el atletismo, Rey de los deportes. Empezó solamente como diversión, nada serio, pero según fue pasando el tiempo, mis ganas por competir y disfrutar iba en aumento, era buen atleta de pequeño, con ganas de comerme el mundo en el atletismo, pero por desgracia, después de 7 años en el Catarroja U.E, lo dejé aparcado, cosa de la que me arrepiento, ya que si no hubiera parado de correr, ahora estaría mucho más preparado a nivel competitivo. Acostumbrado a hacer deporte toda mi vida, fueron tres los años en los que dejé de hacer deporte por completo, obviamente perdí la forma y costó reengancharse.



Pero en 2012/2013 algo me hizo cambiar el chip, y encontré mis ganas de triunfar en este deporte, de disfrutar de todo lo que me abarcaría el atletismo, averiguar más de este deporte, y así pues, empecé en el C.A Silla como velocista de 60m.l y 200m.l y como triplista, compitiendo solo en estas disciplinas durante toda la temporada, conociendo gente nueva, atletas de todas las modalidades y categorías y de diferentes localidades, gente que de verdad merece la pena tener entre tu círculo de amistades, gente de mi mismo ambiente.
Iba a entrenar con el tiempo muy apurado, pues tenía que compaginar el entrenamiento con los estudios; estudiaba el Grado Medio de Actividades Físico-Deportivas en el Medio Natural, en el Complejo Educativo de Cheste en ese momento, y debido a las circunstancias de entonces, llegaba tarde a casa y por lo tanto a entrenar. Pero pese a todo esto, nunca dejé atrás el atletismo, no procuraría cometer dos veces el mismo error.


Aunque requiero de cualidades de velocista y saltador (con buenas marcas realizadas en ambas), que si potenciara sus entrenamientos específicos hubiera podido llegar más alto, quise hacer fondo y superarme más aún:
En el 2013/2014 empecé con el fondo. Aún recuerdo los primeros días de entrenamiento con el C.A Silla, muy duros fueron estos, al menos para mi que no estaba acostumbrado a hacer nada de lo que en ese momento estaba haciendo (antes veía duro un 5K), intentando ir al máximo y darlo todo de mi en cada entrenamiento y acabar destrozado al volver a casa después de una sesión más, pero con ganas de volver y seguir sufriendo y disfrutando. Pero por muy duros que fueron esos entrenamientos, nunca me rendí ni perdí la esperanza por mejorar como atleta y como persona.

Empecé a entrenar en Agosto por mi cuenta, me puse unas zapatillas normales y a correr, planeando yo solo mis entrenamientos, explorando rutas nuevas cada día y disfrutando de una tarde de verano como otro cualquiera. Salía a correr 4 días a la semana, por la "Ruta del Colesterol" rodando por los pueblos de mi zona.
Decidí salir a correr un mes antes de empezar a entrenar con los fonderos del C.A Silla, para que así al menos recordara un poco lo que eran rodajes largos que casi nunca me había hecho y así estar acostumbrado un poco a eso de correr al menos 1 hora seguida, ya que según decían, los entrenamientos de fondo de ese club eran exigentes, pero yo me atrevo a todo..


Ahora se me viene a la cabeza, la carrera que hice sin dorsal propio, nada oficial, unos meses antes de Agosto. Entrábamos a meta dentro de las pistas de atletismo y velódromo Luis Puig. 5K. Recuerdo que para mi esos 5 kilómetros se me hicieron eternos, a un ritmo ya ni recuerdo cual sería (no controlaba nada de tiempos ni ritmos para entonces), pero a más de 4'40" seguro. No tenía aún esa base aeróbica.
Una carrera de 5 kilómetros ya se me hacía dura.. en ese momento seguro que no me imaginaría que en un año iría a hacer todo tipo de pruebas, desde la milla hasta el medio maratón, pasando de carreras en ruta a carreras en montaña y carreras de obstáculos.

Según fue pasando los días de entrenamiento, más aguantaba, más mejoraba
y más ganas de competir corrían por mis venas. Comencé a correr carreras populares casi todos los fines de semana, ir superándome cada día más aún, con nuevos retos y objetivos cada semana.

A pesar de entrenar fondo, en pista seguía compitiendo para el 400m.l, con marcas de 58" en Pista Cubiera (PC) bajando hasta los 55", teniendo la mínima para el Cto de España en 51.50, marca que si entrenara correctamente toda la temporada para esta distancia la conseguiría, pero mi cabeza es un baúl de dudas...


Las pruebas de fondo, toda su preparación y lo que conlleva realizar este tipo de pruebas me llenan más, tanto en mi vida personal como en mi vida deportiva. Me transmite valor y muchos más sentimientos que antes alomejor no podría ni reconocer.

Al ser un año en el que tuve más tiempo libre, debido al año de prácticas del Grado Medio, que no las empezaba hasta Mayo como Monitor de Multiaventura en el Centro de Vacaciones embalse de Benagéber, pude profundizarme más en el mundo del atletismo y atletismo popular, cosa que sirvió de mucho para conocer nuevas y diferentes competiciones, webs, foros, revistas, calendarios de carreras, argot del atletismo... y muchas más cosas que sirven ya para siempre; Información que jamás olvidaré y consejos que siempre aguardaré conmigo, para mi mismo y para ayudar a otros atletas en sus dudas y penurias, en sus entrenamientos y competiciones, en sus victorias y derrotas.

Ese invierno informándome de cosas de atletismo, vi que se iba a hacer un curso para ser Juez de Atletismo y así pues, sin dudarlo, decidí hacerlo para ampliar mis conocimientos y poder ser algún día Juez de la FACV. Aprobé y empecé a ejercer de Juez en las competiciones en pista que se realizaban. Otra manera de disfrutar de mi mundo y de los que me rodea.
Conocí a más gente nueva, entre ellos a los Jueces que componían el Comité de Jueces de la Comunidad Valenciana, todos grandísimas personas, personas mucho más mayores que yo, más experimentadas, de los que he ido y seguiré aprendiendo. Las historias que ha vivido cada Juez son merecedoras de darse a conocer, muy entretenidas la verdad. Si algún día conoceis a alguno os dareis cuenta de lo que digo. Igualmente os iré contando mis historias según vaya teniendo, y comprobareis que hay maneras diferentes de vivir el atletismo, visto como Juez y como atleta, yo agradezco mucho que lo pueda vivir de las dos maneras, cosa de la que estoy muy orgulloso.
















La temporada 2014/2015 fue muy extraña, tal vez fuera porque corría como Atleta Independiente, aunque solo fue al principio de temporada. No me había federado, mi excusa era el poco tiempo que tenía para poder entrenar. Comencé el Grado Superior de Actividades Físicas y Deportivas, en un instituto de Silla e iba con el horario de tarde; empezaba pronto y terminaba tarde.
¿Era yo el que ponía excusas? Puede ser, porque aunque no entrenara en un club ni con nadie podría hacer "algo" por mi cuenta, pero me dejé llevar por lo contrario.
El tiempo pasaba... pero yo cada día y cada momento que me recordaba lo que me estaba perdiendo me destrozaba por dentro, por las ganas que tenía de volver a la pista de disfrutar con mi gente y de mejorar como atleta.
Me pude dedicar un poco mas los fines de semana a ejercer de Juez de Atletismo, y cada vez que lo hacía, mas disgustado me encontraba al día siguiente, realmente era una mezcla de disgusto y anhelo por este deporte, no quería volver a pasar por lo mismo y solo deseaba volver a la pista.
Cada uno se toma su tiempo sabático de una forma, yo, desde el primer día que comenzó la temporada no podía dejar de pensar y reflexionar, sin exagerar, cada día tenía la ilusión de volver.
Necesitaba de alguna manera volver a sentir lo que se siente al competir y por eso mismo de vez en cuando hacía alguna popular pero cada vez se notaba la falta de entrenamientos en el cuerpo hasta llegado el momento en que me decía que no podía seguir así aunque después me seguía contradiciendo en algunas situaciones.

Comencé la temporada como Atleta Independiente, competía en las populares con la camiseta de tirantes del ADAY (club de atletismo de Yecla), un regalo de hace dos años por cortesía de un buen amigo: Noé. Llegué a correr con ella bastante carreras incluidas dos de las mas importantes y que mas significaban para mi: Trail Nocturno Chulilla 15K "La Crema Polvorons" y V Fuji Élite Race Chulilla cuyo trofeo de la segunda me sirvió para prometerme a mi mismo el cambio que debía dar tras ese verano, como persona y como atleta.

Casi a finales de temporada llegué a competir en nombre del C.D Never Stop Running, entrenaba alguna esporádica vez con ellos pero nada mas, no seguía ningún plan de entrenamiento, todo fue porque conocí a nueva gente del atletismo popular y al competir en el II Ekiden Valencia con su camiseta no me importaba correr las populares en su nombre.
Aunque no fueron tantas populares en su nombre ya que a principios de Agosto hubo una división de club y se formó el club Green Power Sports Team, un gran equipo formado por buena gente sin duda. Por lo que tocaba competir con su camiseta hasta que llegara el momento de cambiar la camiseta negra y verde por la naranja y azul del C.A Torrent.


Quiero destacar algo muy bueno de esa temporada, y es que, aunque ya supiese que la montaña formaba parte de mi vida, correr por montaña es diferente, y es algo que disfruté en varias ocasiones, desde entonces, sabía que no debía dejarlo de lado por nada, en este caso, por volver a la pista y cumplir mi sueño. Ambas cosas forman parte de mi vida y disfrutaré siempre del Atletismo y de la Montaña.



La temporada 2015/2016 fue curiosa, ya que habían cosas que se parecían a las de mi primera temporada, aunque esta vez era muy distinto la verdad, distinto pero genial. Sensaciones potenciadas, nuevos retos e ilusiones y mas fuerza que nunca.
Llegó el momento de saber lo que realmente quería, dejar el pasado y centrarme en el presente y futuro, hacer lo que realmente me hacía feliz, nuevos cambios en mi vida personal como en mi vida atlética.
De cargar al máximo esa confianza que faltaba, de hacer realmente lo que quería y sin pensar en lo que pudiesen decir o pensar los demás. De triunfar en todo aquello que me proponía.

Comenzaba fuerte esa temporada, con paso firme y con un gran club como es el C.A Torrent, el club que tanto estaba buscando y tanto me había costado encontrarlo.

Académicamente hablando, volvía al Complejo Educativo de Cheste para acabar 2º de TAFAD.
Un nuevo (pero el definitivo) club y la vuelta al CEC, son las semejanzas que encontraba con la primera temporada.

Fue un año muy prometedor, lleno de cambio y muy diferente a los demás.
Me sentí verdaderamente arropado por un club que confiaba en mi. Personalmente, pienso que para mi, esa temporada fue la primera desde que volví al atletismo. Entre un año que no entrenaba y solo competía de vez en cuando en alguna popular, y otro que no entrenaba para mi prueba, creo que este es el primer año con un entrenamiento serio, una especialización de prueba y un futuro por delante.
Conseguí acercarme a marcas que me servirían de base para lo que se nos viene encima.
Participé en los Campeonatos Autonómicos de Clubes de PC y AL representando al club en la prueba de 400 m.l. En el de Aire Libre, conté con una prueba extra: el 3.000 obstáculos, una prueba exigente y dura, una prueba de valientes. ¿La razón? Porqué nadie del club iba a cubrir la prueba. Todos los puntos ayudaban al club a subir puestos, y por supuesto, si podía participar  en esa prueba después de correr mi 400 m.l, lo haría.

El CAT me dio mucho en esa temporada, una temporada que no solo hizo que ganara la velocidad que antaño no tuve que haber perdido, sino también, una temporada en la que he vivido muchas experiencias, he conocido a gente extraordinaria y he disfrutado como nadie.

Ha sido una temporada llena de emociones, una temporada de descubrimiento personal, de transición evolutiva, un año para recordar lo bueno que me ha pasado, nada más, ya que lo importante en esta vida es quedarse con los buenos recuerdos que transcurren por nuestra mente.

De esta temporada destacaría, mi afición a las carreras de obstáculos, conociendo a gente muy grande del mundillo, que es muy distinto a cualquier otro como puede ser el de la pista, montaña o populares corrientes. Acabando una de las mejores carreras de obstáculos de España como Élite en un 40º: la Survivor Race (Sot de Chera)




Ha llegado la temporada 2016/2017, y con ella una nueva etapa de mi vida, una etapa donde voy encarrilando mi vida, con expectativas de futuro, tanto laboral como personal y atléticamente hablando.
Llega el momento de saber disfrutar de la vida, de lo que nos ofrece el día a día.

Una vez acabados mis estudios, era hora de plantearse lo que siempre he querido hacer: opositar para bombero, es vocación, y nadie ni nada haría que perdiese la ilusión. Sin embargo, ha habido un giro dramático de los acontecimientos. Ahora mismo, me encuentro preparando las oposiciones para el CNP (Cuerpo Nacional de Policía), es una opción de trabajo que también me gustaba. Llegado el momento, me decanté por esta opción, ya que si trabajo con constancia y esfuerzo, puedo sacarme la oposición en un año, tener trabajo para toda la vida y con opción de prepararme luego las oposiciones a bombero, las cuales requieren mayor tiempo de preparación (hablando en años).

Deportivamente hablando, es una temporada clave, con un único objetivo que llevo en mente desde la temporada pasada: Alcanzar la mínima de mi prueba, del 400 m.l en PC (Gallur, Madrid) y ojalá también sea en AL (Torrent, Valencia) 50"30
Es una marca exigente, pero no hablaría de conseguir mínimas si no creyese que soy capaz de hacerla. Con la permanencia en el Club de Atletismo de Torrent, pero con el cambio de entrenador, creo que soy capaz de conseguir este gran objetivo. La velocidad y técnica que pude ganar la temporada pasada, con la resistencia a la velocidad que puedo coger en la presente, no me alejará mucho de mi propósito. Ahora solo toca esperar a las primeras competiciones en las pistas del Luis Puig y demostrar de lo que soy capaz.

Correr en un Campeonato de España es algo que desde que volví al atletismo siempre he soñado con hacer. Este es mi 2º año oficial, trabajando solo para conseguir este objetivo, y ¿que mejor para que dé sus frutos que compitiendo a nivel nacional en casa?
La mínima en AL es algo mas difícil, pero solo con pensar que estaría dando la vuelta al anillo en Torrent, en casa, rodeado de mi gente, sintiéndome arropado por todos los clubes de Valencia, y sobretodo por el mío propio, hace que se me pongan los pelos de punta.

Por ahora, enfocaremos el entrenamiento cara a la mínima de PC, lo que tenga que venir después, vendrá. Toca sufrir, entrenar y demostrar.


El Atletismo me ha dado nuevas amistades, amistades de verdad, gente en la que puedes confiar, que comparte una misma ilusión. Esto ya es para siempre, y las experiencias y aventuras vividas y que me quedan por vivir siempre aguardarán en mi memoria.


Memorias de un atleta de pista, montaña y asfalto


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