miércoles, 31 de diciembre de 2014

¡AÑO NUEVO, MISMA VIDA! - Trail Nocturno Chulilla 15K "La Crema Polvorons" 2014 -

Trail Nocturno Chulilla 15K "La Crema Polvorons" 2014 - Asics Trail Series-


Inscripción: (En www.desafiorunning.com o en tiendas Evasion Valencia y JVSport, la 2ª manera 3€ de descuento)

  • Del 10 de Noviembre al 30 de Noviembre: 13€
  • Del 1 de Diciembre al 23 de Diciembre: 15€
  • Del 23 de Diciembre al 26 de Diciembre: 20€
Web organizadora: Coratge Missions

Bolsa del corredor: Bocadillo, Camiseta técnica, 

Dorsal: 176

Localidad: Chulilla

Web del pueblo: Chulilla

Distancia: 15K

Tiempo: 1h 46' 26"

Ritmo: 7'05"

Posición General: 64-134

Club: Independiente 

Hora de inicio: 19:00 horas

Nº llegados a meta: 134 atletas

                                                                                                    





El pasado 27 de Diciembre superé mi primer trail oficial. Para mayor reto, nocturno. El verano pasado quise empezar con los trails, pero no iba a empezar así porque si, quería proponerme a hacer el primero con 18 años y como no, en el mejor pueblo que puede haber: Chulilla


Esta vez no ha sido una competición cualquiera, me unía mas hacerla sentimentalmente que por cualquier otra cosa. Lo que puedo decir es que he disfrutado como nunca esos 15K por las montañas del pueblo de escaladores, famoso por ser una de las primeras y mejores zonas de escalada que ha habido. Muchas de las vías hechas por mis padres en sus años mozos junto a su grupo de escalada de Chulilla.



Chulilla siempre ha sido y será como un segundo hogar, un pueblo precioso, ambiente montañero, digno de admirar. Muy buena gente.

Se cierra el año 2014 de la mejor forma que puede haber: Corriendo, corriendo por la montaña de Chulilla.
Recuerdo inolvidable, memorias de carrera para siempre.
La mejor competición de todas las realizadas hasta ahora.

Nuevas personas dignas de conocer en mi mundo, el mundo del atletismo, tanto como atleta como juez; todos con un mismo espíritu deportivo y competitivo a su vez, repleto de compañerismo, esfuerzo, sacrificio, constancia..., con una pasión y sentimiento compartido que solo existe y se conoce en este deporte. Amistades para siempre.

Se incorpora un nuevo año, un año de disfrute total (eso espero), donde los nuevos retos propuestos y que me iré proponiendo se consigan, los objetivos se hagan realidad y las promesas se cumplan.
Espero que se inicie un nuevo año con mas suerte que el pasado, con mas fuerza que nunca, mas aventuras por descubrir, un año para recordar.

¡Que este 27 de Diciembre de 2014 sea el primer paso hacia la primera zancada de 2015!




En lo referente a la carrera, que decir que no haya quedado claro ya... impresionante esta competición, y el pueblo sin dudarlo.

Ha sido una carrera con la que me quedé con ganas el año pasado, un trail con recorrido muy parecido en las 3 competiciones que se celebran al año en Chulilla. En su día no me dejaron participar al ser menor, por lo que me prometí que este año sin falta participaría.

Un trail es un reto superior, pero tenía que hacerlo, al fin y al cabo es montaña y forma parte de mi vida.

Llegaba al pueblo, dispuesto ya a correr esos 15 Kilómetros de puro placer, según me acercaba a la plaza del pueblo, la plaza de la Baronía en la que tuvo lugar el inicio de la prueba, se iba viendo ya ambiente deportivo, nada extraño acostumbrado a tener este ambiente el pueblo, principalmente de gente montañera, pero se podía vislumbrar a los atletas que iban a correr aquella noche.


Una vez allí me siento con mi familia a tomar algo en un bar de la plaza. Al rato reconocí a una chica que conocía por ser organizadora (o voluntaria) de algunas carreras de Valencia, pero la vi con "pintas" de montañera, no de runner, casualidades de la vida...


Se acercaba la hora de competir, por lo que fui vistiéndome con mi ropa montañera-runnera, como he dicho antes, mis dos pasiones en el mundo del deporte se podría decir que son estas, por lo que decidí correr combinando ambos estilos: con mi pantalón corto de montaña, medias compresoras, camiseta de tirantes y larga, braga y guantes.. Parece mucha ropa pero no lo es, y menos en la montaña de noche, con la rasca que hacía.


Como es costumbre, me quedaba ponerme la cinta, que simbolizaba mucho más en esta competición que en cualquier otra (temas personales). Solo quedaba por equipar la novedad del día, bueno, mas bien de la noche; por primera vez corría con un frontal adjunto en la frente y una mochila simple de trail, regalo de un compañero de esta modalidad al que le comenté mi nuevo reto y decidió darme una de sus mochilas.


Con la emoción del momento se me echó el tiempo encima, y cuando me faltaba un guante por poner dieron el pistoletazo de salida. Nervioso por la situación eché a correr y llegué justo a tiempo para colocarme detrás del último atleta, a poco mas de 5 metros del arco de salida:


Nunca me había puesto en la situación de estar el último, inspiraba comodidad, amabilidad y respeto en el ambiente de la retaguardia del conjunto de atletas. Puesto que no me había dado tiempo a calentar, me mantuve por detrás hasta haber calentado un kilómetro de carrera.

Observé al pelotón de atletas del Club de Atletismo de L'Eliana, iban disfrazados, y por lo que pareció ganaron el premio al mejor disfraz colectivo, también me parece que fueron los únicos disfrazados, me hizo gracia y por un momento estuve con ellos disfrutando del primer kilómetro de los 15 que nos esperaban en compañía y diversión.

Poco a poco comencé a remontar puestos, al rato me encontré por lo que aparentaba ser una pareja, y me quedé con ellos un tramo corto, me confundieron con uno de los de L'Eliana, ya que detrás de estos solo quedaban el grupo disfrazado y algún que otro atleta, que no por ello hay que quitarle importancia. Como yo digo, todo aquel que con tal de atreverse a correr una carrera y de esta manera ponerse a prueba desafiando sus límites ya es un ganador. ¡En estas batallas no existen perdedores, solo ganadores liderados por un héroe!

Pensaba que estaría bien con ellos, a su ritmo, pese a que en esta carrera no quería reventarme, solo disfrutar del ambiente, la montaña, el pueblo, la carrera.. les adelanté,  porque pensaba que podría ir más rápido sin problema ninguno de agotamiento.

Fueron pasando los primeros kilómetros y disfrutaba cada zancada y cada kilómetro que llevaba de recorrido. Tuve una sensación que en cualquier otra carrera no había tenido: por cada tramo de senda que pasaba me daba la sensación de conocer todo lo que me rodeaba, esta claro que me conozco Chulilla y muchas de sus sendas y rutas, pero algunos tramos de carrera no los reconocía o no había estado principalmente porque algunas zonas son nuevas.

Me sentía feliz corriendo por las sendas del recorrido, disfrutaba de cada trialera que encontraba, los escalones de piedra los saltaba.. me divertía corriendo por la montaña, por Chulilla.. tenía la misma cara que un chiquillo abriendo los regalos de navidad; esto es de lo que se trata el mundo de la montaña y el mundo del trail running: disfrutar, y es lo que hice.


Puede que fuera por mi cómodo ritmo o tal vez porque la emoción y espíritu por esta nueva aventura hiciera que me encontrara con las pilas cargadas, o quizás por ambas cosas, pero iba aguantando muy bien la carrera, cosa que quería que pasara para poder disfrutar de la carrera.

A lo largo de los kilómetros iba adelantando a algunos corredores, mi idea era mantenerme siempre en un grupo, pero mi cuerpo me pedía seguir si podía avanzar con la no sensación de agotamiento, por lo que llegué al segundo avituallamiento solo (el primer avituallamiento fue a los 3 kilómetros de carrera, ya que el kilómetro 2-3 era muy duro por lo que decían, pero a mi no me lo pareció tanto). Comencé a charlar mientras bebía rápidamente con el hombre que se situaba ahí, le pregunté que cuantos corredores habían pasado ya por delante mía y me respondió que unos 50. Me despedí de el y eché a correr otra vez.

A lo largo del recorrido fui pasando por emocionantes tramos, con bajadas de escalones de piedra a gran altura uno del otro, por dos puentes colgantes, escaleras estrechas y muy juntas... en fin muchos obstáculos y recorrido difícil que es lo que me quería encontrar.

La segunda parte de la carrera me pareció mas fascinante y me encontraba con mas fuerza para seguir la competición, mis piernas notaban ya el cansancio de tanta subida y bajada con gran desnivel, pero me encontraba bien para seguir.

Según seguía mi camino me encontraba grupos andando y poco a poco, entre algunas pausas andando, fui adelantándolos. Es impresionante contemplar como podía seguir con buen rendimiento para lo que llevaba encima y además sin estar entrenando en los días anteriores.

Sin darme cuenta, me veo situado en el kilómetro 10, solo quedaban 5 kilómetros para mi victoria personal. Por suerte me encontré a dos hombres con los que pude mantener su ritmo, era un ritmo alto en ese momento de la carrera, pero sabía que si no me juntaba a ellos perdería mucho, así pues, les comenté que iría con ellos, y estos, encantados, comenzaron a charlar en algún momento que otro conmigo. Hubo momentos en los que les tiraba yo un poco, es increíble ver como a esa velocidad podría incluso tirarles.

Aunque no me importaba pulverizar el crono, tuve esa sensación de dar todo lo que podía en esos últimos kilómetros,  quería acabar la carrera con algo mas de intensidad en la carrera, por lo que aumenté el ritmo (sin llegar al umbral anaeróbico).

Quedaban unos 3 kilómetros, uno de los dos hombres del C.C. OBRINT PAS lideraba nuestra tanda. Por lo que me pareció, aumentó el ritmo de carrera. Se notaba ya el cansancio de piernas, pero el paisaje nocturno que se vislumbraba hizo mas agradable el ritmo que llevábamos. Sin duda de las zonas mas encantadoras de la carrera las de los últimos kilómetros.

Nos encontrábamos por senderos muy estrechos, tanto que si nos resbalábamos, la caída hubiera sido peligrosa debido a la continua sucesión de piedras y rocas en medio de nuestro pequeño camino.

Íbamos en fila, ya que el camino no nos permitía ir de otra forma que no fuera esta.
Hubo un momento de silencio, nos quedaba un último esfuerzo para conseguir completar el gran reto que suponía el Trail Nocturno 15K de Chulilla.

Se avecinaba el penúltimo kilómetro y por desgracia se desabrochó la mochila. No podía pararme y volvérmela a poner y de esta manera perder el ritmo de carrera, por lo tanto decidí cogerla con mi única mano libre y correr agarrado a ella (la otra mano estaba ocupada por una linterna cilíndrica, puesto que con el frontal no tenía suficiente luminosidad cogí una que tenía de repuesto para mayor luminosidad).


Podía observar el pueblo desde la última bajada del trayecto, con tramos iguales a los anteriores, hasta que poco a poco se fue abriendo el camino, así pues nos pusimos en paralelo los dos hombres y yo. Sabía que estábamos cerca de la parte inferior del pueblo y decidí apretar y ponerme en cabeza para ir tirando de nuestro pequeño grupo de 3 atletas. Aumenté la velocidad, la amplitud y frecuencia de zancada. Pensé que lo bueno sería entrar con los dos hombres por el arco del triunfo, pero estos se pararon a andar justo en la rampa que limitaba las afueras del pueblo; yo me encontraba con fuerzas de correr al máximo lo último que me quedaba, el último kilómetro y es cuando me dijeron los hombres que no pasaba nada que tirara, que no les esperara y que en meta nos haríamos unas fotos de recuerdo. Por desgracia no los encontré o no los reconocía en meta, pero seguro que en otra competición nos reencontraremos.


Decidido, arranqué mi último kilómetro, y después de un buen rato sin encontrarme a nadie en mi camino durante los últimos kilómetros de constancia y esfuerzo, me encontré a un atleta joven nada mas empezar la subida de la rampa hacia el pueblo. ¡Menuda subida hubo desde las calles de Chulilla hasta la plaza de la Baronía!


Me encontré a varios atletas andando, parece ser que la subida a la plaza era donde muchos pararían a andar un poco, yo sin embargo, decidí correr sin parar, con la mochila y la linterna en las manos. Choqué las manos a unos niños, y con el ánimo de la gente y los aplausos y comentarios que podía oír de lejos al encontrarme solo en la subida, hizo que no parara y acabara triunfante y orgulloso la carrera. Me encontré a mi madre en una subida haciéndome fotos y al final de la siguiente subida me veía entrando por fin a la plaza: Paisanos por todos los lados, runners y montañeros dispersados a lo ancho de la plaza.

Contemplaba el arco de meta, era mi momento, ¡era el momento de levantar los brazos y abrazar la gloria! No quedé el primero pero para mi fue como si lo fuera,  en Chulilla, donde más me significaba competir, en la montaña, la ilusión de estar en este grandioso pueblo, no pude evitarlo y por primera vez en una carrera levanté los brazos, hice mi señal personal y disfruté de mi triunfo.



Fui a beber algo y a coger el bocadillo que nos daban a todos los corredores por nuestro desafío. Uno de los dos que repartían los bocadillos me dijo sonriendo que era muy joven, que aún tenía que crecer por lo tanto me puso algo mas en mi temtempié de post-carrera. Muy simpático el hombre.



Después, seguí mi camino y me senté en una de las sillas dispuestas para los atletas, contemplando de lo que quedaba de carrera.


De vuelta al coche, me quedé un momento observando las montañas de Chulilla, me ilusioné mucho al ver que ya había hecho esta carrera con la que ansiaba correr. Dentro de nada me tocaría escalar estas montañas, mi siguiente reto en el pueblo de escaladores.



Por fín, ya había completado uno de los desafíos que me abrirían las puertas a mayores retos de los que me esperaban en 2015.











Sólo tienes una vida, haz que valga la pena


¡Corre no pares!







A seguir sumando AVENTURAS! 








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